Ser feliz.
Ser feliz.
Que significa ser feliz, porque
todos queremos ser felices, pero quizás no sabemos que significa ser feliz.
Creemos que si logramos tener mucho
dinero, la admiración de la gente, vernos más jóvenes o tener una salud
excelente, vamos a ser felices. Pensamos que alcanzar grandes metas en cuanto a
dinero, belleza, prestigio o poder nos harán vivir en una felicidad plena todo
el tiempo, y la frustración de no lograrlo nos deprime y angustia.
La realidad es que, los que
tienen eso y más, no necesariamente son felices por eso, y entre ellos hay
quienes no son felices. Tampoco la felicidad es la ausencia de problemas o
dolor, pues siempre tendremos problemas y dolor en esta vida.
Pero cuál es el concepto de
felicidad para Dios, porque él es nuestro creador y el sentido común me dice
que es a él a donde debo ir primero para conocer el concepto original y así
alinear mi pensamiento a la realidad de lo que es ser feliz. Muchos buscamos
primero el concepto del hombre, pero nosotros no nos creamos a nosotros mismo,
y es ahí donde fallamos y tomamos caminos equivocados.
Por ejemplo voy a compartirle
algunos conceptos que encontré al buscar el significado de ser feliz. Algunos
tienen este concepto:
Somos felices cuando gozamos de
la sensación de bienestar general como resultado de vivir momentos placenteros
relacionados con aspectos simples de la vida diaria, como estar con nuestra familia
o con amigos en una convivencia agradable; disfrutar una película, un buen
libro, una comida.
Somos felices cuando nos ilusiona
y entusiasma el trabajo que nos toca hacer; cuando nos sentimos a gusto, con un
sentimiento de plenitud y paz interior, viviendo la satisfacción de ser quienes
somos. Son momentos en los que no nos estamos comparando con nadie ni pensando
en lo que no tenemos, tuvimos o tendremos. Simplemente estamos disfrutando del
momento, con una sensación de bienestar y tranquilidad que nos llega desde
adentro.
Si nos sentimos bien con nosotros
mismos y desarrollamos una actitud adecuada, podemos solucionar los problemas,
vivir los momentos dolorosos y seguir adelante. Felicidad es el sentimiento de
plenitud que logramos cuando estamos en armonía con nosotros mismos y no nos
causa conflicto la relación entre lo que queremos y lo que tenemos.
Ser feliz es una meta a la que
todos queremos llegar, pero, todos tenemos diferentes ideas sobre lo que es y
cómo conseguirla. Es fácil pensar en la felicidad como un resultado, pero ser
feliz y sentirnos bien también debe ser un camino pues es clave para mantener
un estilo de vida saludable.
Todos estos conceptos se centran
en lo que sentimos y en lo que hacemos, están fundamentados en el hacer y
olvidan del ser, pero es lo que somos lo
que determina lo que hacemos. Lo que me indica que primero debo conocer quién
soy para saber cómo ser feliz. Ahora que dice Dios nuestro creador. “Felices
son los íntegros, los que siguen las
enseñanzas del Señor. Felices son los que obedecen sus leyes y lo buscan con todo el corazón.” Salmo 119: 1-2 (NTV) Un concepto totalmente
diferente, Dios parte de quien eres y eso determina lo que puedes lograr y
hacer.
En este concepto Dios nos revela
unas características de las personas felices, son íntegros, son enseñables, aman, y son dependientes de él.
Características que tienen los que son hijos de Dios.
Que es la integridad, la palabra
integridad se deriva del latín “integritatis” y significa completo y total.
Este concepto tiene diversas implicaciones entre las cuales esta: tomar
decisiones basadas en lo eterno y no en beneficios temporales, hablar toda la
verdad y no solo dando a conocer parte de ella, guardar los pactos, respetar
los acuerdos y honrar los compromisos, ser en privado la misma persona que
manifiestas ser cuando estas en público.
Solo podemos estar completos en
Cristo, ya que en él se haya la plenitud de Dios que todo lo llena en todo, es
Cristo la fuente de nuestra felicidad, en él tomamos todas las características
de las personas felices, él nos hace enseñable, íntegros y amables.
La felicidad no es un estado de ánimo,
la felicidad es una característica de los que pertenecen al reino de Dios, felices
son los limpios de corazón, los pacificadores y los que padecen persecución a
causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
La felicidad no consiste en lo
que posees o puedes lograr, no depende de lo que nos rodea o a donde podamos
ir, la felicidad es el fruto que muestran los que son hijos de Dios. Los que
son guiados por el Espíritu de Dios. Y que no importando las circunstancias
siempre mantienen la paz y reflejan gozo en su rostro.
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